Saborear un café lentamente, para luego seguir cabalgando por terrenos pantanosos, nadando contra corriente, volando contra el viento racheado… Saborear un café lentamente y encontrarse con uno mismo en la retaguardia de la batalla diaria. Un instante para tomar aliento, respirar, observar, escuchar, pensar, imaginar .. Preparado para seguir combatiendo por esa patria de sueñosSigue leyendo ««Sueños inagotables» – Rincón Literario»
