En 1879 la Riada sede Santa Teresa se llevó por delante la huerta y a quien la habitaba, causando cientos de muertos que, en algunos casos, aparecieron en Guardamar. Vino Alfonso XII a hacerse una foto (un grabado, en este caso) y cuenta una leyenda que debe ser cierta, que una mujer que lo había perdido todo dijo “pobretico, cómo se ha puesto las botas” En ese momento y en esa frase se concentran los males de Murcia aún un siglo un medio después.
Esta noche mucha gente no va a dormir en Murcia, la lluvia amenaza las casas y las vidas de muchos de mis vecinos en Los Alcázares, Torre Pacheco etc. La región es vanguardia en la evidencia del cambio climático por causas humanas. Para una vez que somos vanguardia es constituyendo la primera línea de lémures camino del precipicio.
Lo hemos hecho mal, hemos acabado con nuestro mar y hemos tratado a la tierra con tal falta de respeto que se niega ahora, bajo la capa de cemento, a absorber un agua torrencial que busca, sin bosques ni otros obstáculos naturales, nuestro Mar Menor para rematarlo de una vez por todas. En cierta forma no tenemos derecho de queja, hemos consentido en todo, somos cómplices, unos mucho, otros testimonialmente pero muy pocos hemos levantado la voz contra esto y si lo hicimos es obvio que no fue lo suficiente.
Murcia es una gran oportunidad por todo ello.
Este es el territorio en el que explorar causas y soluciones. Tenemos por delante el reto de recuperar el Mar Menor, podemos investigar efectos de lo que hemos provocado, podemos experimentar soluciones. Debemos estar a la altura de lo que tenemos por delante. Hay otra Murcia posible. No estamos en el camino, es cierto, el auge de VOX es la prueba de hasta qué punto estamos en una vía muerta pero no por ello hay que dejar de creer, de pensar que otra Murcia es posible y que vamos a ser capaces de iluminarla.

© Nacho Ruiz (02 diciembre 2019)
Nacho Ruiz es articulista y colaborador habitual en diarios y semanarios culturales. Copropietario de la Galería de Arte T20

