Fin de semana de consultas y votaciones internas. Los afiliados socialistas, siempre más a la izquierda que sus representantes, validan el pacto con Unidas Podemos con un 92% de apoyo. Supongo que en las consultas de Unidas Podemos y ERC, los tiros irán por la misma dirección.
Y es que ideologías, desconfianzas y reticencias aparte, se mire por donde se mire, este pacto (o abstención en el caso de ERC) es la única alternativa para alcanzar un gobierno. Sea estable o no, pero un gobierno, cojones, que es lo que la sociedad pide ya hace demasiado tiempo.
Y es que Ciudadanos hubiera sido una interesante alternativa antes de que el desdén de unos y otros nos hubieran arrastrado a unas nuevas elecciones. Lo hubiera sido si este partido, con un desquiciado Rivera al frente, no se hubiera echado al monte ya hace un año y le hubiera declarado la guerra sin cuartel al “sanchismo”, jurando lealtad a los de su bando en la plaza de Colón, liándola en los debates televisivos de principios de 2019, donde a Rivera sólo le faltó soltar un puñetazo al presidente en funciones ¡Ay, qué bien le hubiera venido a este partido consultar a sus bases! Que esos afiliados liberales pero también progresistas y con capacidad crítica que tenían en sus bases antes de la desbandada general hubieran podido decir esta boca es mía. ¿Habrían validado estos afiliados pactos como el de Murcia, cuando se prometió en campaña electoral (Arrimadas y Franco, en la Plaza del Belluga) cambio, cambio y cambio, y, sin embargo, a la postre, y a pesar de las bajadas de pantalones de Diego Conesa ofreciéndoles el oro y el moro, resultó que Ciudadanos se convirtió en sostén y pata vergonzosa del gobierno regional murciano, a cambio de una vicepresidencia, consejerías y direcciones generales?
No, claro que no. Estoy convencido que buena parte de los afiliados hubieran apoyado un verdadero cambio en el gobierno regional, apoyar a la lista más votada, la socialista, y así echar a un PP que nos había hipotecado el futuro con un aeropuerto y una desaladora ruinosa, y un patrimonio cultural y medio ambiente destrozado, y más si la otra pata del trípode del actual gobierno la iba a formar Vox.
Pero lo mal hecho, hecho está. Los últimos resultados electorales han confirmado lo que muchos ya sabíamos. Ciudadanos se ha auto-inmolado en la Región de Murcia y en España por méritos propios, engañando a su propia militancia y a sus votantes, y no valen excusas.
Y es que consultar a las bases y a los afiliados sobre las grandes decisiones políticas que se van a adoptar, si se hace, por supuesto, con garantías y transparencia, (no como esas “famosas” primarias del partido naranja en la Región de Murcia que ya comentaré en próximos artículos) debe ser obligatorio en cualquier partido que se digne de escuchar a sus afiliados y simpatizantes y presuma de talante democrático.
© Javier L. García Escritor (24 noviembre 2019)

Javier L. García es escritor y vecino del sur de Murcia. Autor de varias novelas de ficción, poemarios, obras de relatos breves y “la guerra de las vías”, crónicas independientes de la lucha por el soterramiento de las vías en Murcia
